

El cedro ha sido considerado desde tiempos inmemoriales un árbol sagrado vinculado a la protección, la sabiduría y la preservación de la vida. Su aroma seco, cálido y amaderado rememora templos antiguos, bibliotecas en silencio y bosques invernales atravesados por el tiempo.
Formulado a partir del aceite esencial puro de Cedro Virginia, originario de India, vehiculizado en aceite BIO de jojoba, este perfume invita a un contacto directo con el pulso de la planta.
Su aroma transmite verticalidad, silencio y estructura. Tiene facetas aromáticas de lápiz recién afilado, corteza tibia y bosque frío. Balsámico y levemente dulce.
En Egipto fue conservante de cuerpos y materia de objetos ceremoniales y sarcófagos destinados a acompañar el viaje hacia la eternidad.
Sobrio, meditativo y profundamente reconfortante. Ayuda a disminuir la dispersión mental, aporta sensación de arraigo y claridad, y acompaña momentos de agotamiento físico o emocional.

AMADERADO, BALSÁMICO, DULCE
